Prueba Profesional

Las pruebas profesionales simulan situaciones y condiciones reales que pueden encontrarse en un puesto de trabajo concreto.

Sirve para conocer, de manera adecuada, si los conocimientos se ajustan a los requerimientos del cargo.

Estas pruebas pretenden saber cuál es el grado de dominio de un aspirante para desempeñar ese puesto de trabajo al que aspira y se emplean para obtener información sobre la formación, experiencia y conocimientos específicos del aspirante.

Existen dos tipos de pruebas profesionales: las pruebas de conocimiento, que evalúan los contenidos relacionados con la ocupación; y las pruebas de destrezas, que evalúan las competencias específicas relacionadas con la ocupación. Entre estas pruebas, podemos encontrar: tests de idiomas, test de mecanografía, test de domino de herramientas informáticas, pruebas para reparar o montar un aparato, etc.

Las distintas empresas los elaboran a medida en función de los requerimientos del puesto. Generalmente los prepara el departamento de personal de la empresa que ofrece el trabajo.

De la posición en la cual se desempeñará el empleado dependerá la complejidad y la incumbencia de esta prueba. Confrontan al candidato no sólo con los conocimientos adquiridos en los centros académicos sino también con el uso que de ellos ha hecho en los últimos trabajos y su actualización sobre los mismos.